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En una grabación analógica la longitud de la sinusoide u onda senoidal
grabada en una cinta, por ejemplo, determina la calidad y fidelidad que tendrá después la reproducción de los
sonidos, es decir, lo que se conoce como "respuesta de frecuencia". En las antiguas grabaciones en cintas magnetofónicas analógicas de ¼ pulgada de ancho y carrete abierto, las grabaciones de audio se podían efectuar a diferentes velocidades de giro de la cinta.
Las antiguas grabadoras domésticas de cinta abierta para grabar audio, generalmente permitían seleccionar tres velocidades de grabación y/o reproducción:
1 7/8, 3 ¾ y 7 ½ ips (inch per second pulgadas por segundo),
equivalentes a 4,75; 9,5 y 19 cm/seg, mientras que las de calidad profesional, utilizadas en emisoras de radio, televisión y estudios de grabación de sonido, grababan a mayor velocidad: 15
ips, equivalente a 38 cm/seg .
Es decir, a menor velocidad la longitud de la sinusoide que se obtenía por cada segundo de grabación era menor que cuando se grababa a mayor velocidad. Por tanto, una misma grabación de música realizada a 15 ips tenía
una respuesta de frecuencias mucho mayor que si se grababa a 7 ½ ips o a menos velocidad, pues al ser más extensa la longitud de la onda
senoidal, ésta podía captar en la grabación mayor número de detalles o armónicos,
así como registrar también las frecuencias más altas o agudas de los sonidos. |