Supongamos que nos encontramos navegando en un barco en medio del mar y tenemos necesidad de situar nuestra posición en el mapa o carta náutica por medio del radiogoniómetro.
Localizamos y sintonizamos, primeramente, la frecuencia de una estación tratando de percibir un pitido lo más agudo y claro posible, y a continuación hacemos girar la antena hasta que el pitido desaparezca. La posición que toma la antena indicará hacia el lugar de donde procede la señal. Buscamos en una guía de estaciones costeras de ayuda a la navegación las coordenadas correspondientes a la estación cuya frecuencia tenemos sintonizada y verificamos en la esfera graduada del radiogonéometro el ángulo existente entre la señal y el barco.
Con una regla paralela para cartografía (como la
que se puede ver en la ilustración animada de la derecha), colocada sobre la “rosa de
los vientos” de una carta náutica podemos situar o plotear el ángulo
correspondiente a la lectura que hemos obtenido en el radiogoniómetro.
A continuación extendemos la regla de forma tal
que podamos trazar una línea que corte las coordenadas o punto donde se encuentra
ubicada la estación que transmite la señal. |
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Supongamos que en nuestro ejemplo esas coordenadas se encuentran en LN 30º, LO
17º, es decir, en los 30º de latitud norte y 17º de longitud
oeste, punto que identificaremos como (A). Esa misma operación la
repetimos con otra señal procedente del punto (B), situado en las
coordenadas LN 43º 40´ y a continuación con el punto (C) situado
en LN 38º, LO 9º.

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Una vez trazada las tres líneas con la ayuda de las reglas paralelas, el punto donde éstas se cortan señalará las coordenadas
sobre las cuales se encuentra navegando en esos momentos nuestro barco. En este ejemplo ese punto estará ubicado en LN 37º, LO 15º, en medio del Océano Atlántico, muy cerca de Gibraltar a la entrada del Mar Mediterráneo.
De esta forma hemos establecido nuestra posición en el mar empleando el método de triangulación, en este caso específico sin conocer en ningún momento la distancia que nos separaba de cada una de las estaciones de radio terrestres.
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El radiogoniómetro también se puede utilizar para rastrear y localizar en una ciudad una antena de radio desde donde se origina, por ejemplo, una transmisión clandestina. Para ello sólo será necesario desplazarse en un vehículo con el radiogoniómetro y determinar desde dos o tres posiciones diferentes la dirección de procedencia de la señal y a continuación trasladarla o plotearla en una carta o mapa de una ciudad o un descampado. El punto donde se cortan las líneas que se trazan en el mapa será el lugar exacto desde el cual se origina la transmisión. |